Al final todo va a salir bien. Y si no ha salido bien, es que todavia no es el final.

jeudi 25 décembre 2014

es momento



Es momento de ponerle ganas. No sé porque siempre en navidad me pongo TAN nostalgica y super apagada, ayer por ejemplo, solo queria estar en mi cama e intentar dormir, bueno, tambien puede ser por el hecho que hace 2 dias me sacaron la ultima muela del juicio, y fue todo un parto, no me dolio mucho, pero digamos que lo que ahora puedo comer es bastante restringido, estoy tomando solo jugos super helados y por ahi una que otra patata sancochada aplastada con palta.. and that's it. Hoy me confirman que por fin iré a Mallorca a visitar a mi hermana a principios de Marzo, y eso me genera expectativas, y como hay playa y tal... quiero tener un cuerpo decente. Y por decente en mi mente, es un cuerpo bastante delgado. Asi, que aprovechando las epocas, y mi estomago, en estos dias que se ha comprimido considerablemente, voy a intentar mantener este tipo de alimentación, y volver a eliminar todo tipo de procesados. Me he sentido tan bien estos dos dias... y bueno espero irme con siquiera 5 kgs menos de los que estoy ahora. Sé que es bastante triste que esa sea mi "meta" de ahora a marzo, pero quiero disfrutar ese viaje, y para ello me tengo que sentir bien conmigo. Así que allá vamos.

Miles de besos, y a hacer que estos ultimos dias del año sean los mejores, y si no, hacer que valgan la pena.

dimanche 7 décembre 2014

PLAN B: VOLVER A SER FELIZ

Hace unos dias lei algo muy bueno por ahi y quise compartirlo:

¿Cuándo fue la última vez que te apasionaste por algo, que te desviviste por ello porque la emoción te consumía? ¿Dónde se han escondido la chispa que iluminaba tus ojos y la ilusión que despertaban tus palabras? ¿Dónde ha ido a parar tu pasión, tu entusiasmo, tus ganas de vivir?
 
Tu excusa es siempre la misma: “¡Ya no tengo suerte en nada!”, y el ceño fruncido ha pasado a formar parte de tu expresión natural. No me gusta. No me gusta nada. La suerte te ha descuidado un poco, es cierto. Pero la suerte es solo un factor externo y esporádico del que no se puede depender. Y por eso, en estos casos, siempre hay que disponer de un Plan B: Volver a ser feliz.
 
 
Pero no le echemos las culpas a la suerte. El chico que yo conocí, no sonreía porque fuese afortunado… sino porque era feliz. La felicidad depende de uno mismo. Concretamente, de nuestra actitud. Y si ése es siempre nuestro Plan A, no necesitaremos más letras.
En una de sus brillantes conferencias, Emilio Duró dice: “El 80 ó 90% del éxito en la vida está en la actitud, el 10% es conocimiento. Lo importante es la actitud con la que te enfrentas a la vida y a los problemas. Aquí es donde entra el coeficiente de optimismo. […] La Nasa, cuando tiene que enviar un tío a la Luna, no mira la inteligencia, mira el coeficiente de optimismo. ¿Tu te imaginas ir de aquí a la Luna con un pesimista? Nos vamos a caer, se oye un ruido… ¡Lo matas!”.
 
Tu cerebro no ve nada más que lo que tus emociones quieren, y por eso hay personas que hagan lo que hagan consiguen salir adelante, y hay gente que haga lo que haga, siempre se hunde.
Antes tus emociones radiaban optimismo, y por eso los problemas los veías como retos que siempre conseguías superar. Antes solías vivir cada día, ahora solo te conformas con sobrevivir. Tienes que volver a encontrarte, cuanto antes, a ti y a la razón que te hace levantarte con ganas por las mañanas.
 
El 97% de la gente no sabe por qué se levanta, no sabe por qué vive. Esas personas viven deprimidas y la depresión viene básicamente de la ansiedad. La gente se pasa la vida corriendo, no tiene ni puñetera idea de a dónde, pero corre. ¿Por qué tanta prisa? Para un segundo y tómate un gin tonic a tu salud. Date cuenta que solo cambiaremos nuestra vida cuando empecemos a tomar el control sobre ella.
 
Por eso hay que tener cuidado con la actitud que adoptamos, con la energía que difundimos, porque
en cierto modo, las energías se contagian. Hay gente que cada vez que estás con ellos te amargan la vida, inclusive sin llegar a hablar llegas hundido a casa. Y hay personas tan auténticas que da verdadero gusto tener de compañía porque siempre acabas empapado de vida. Con la suerte ocurre más de lo mismo: se atrae. Y ésa es la razón por la que “hay gente que encuentra parking y gente que no”, como dice Duró.
Córtate el pelo, vete de compras, haz ejercicio, búscate hobbies, renuévate por dentro y por fuera.
 
Todo depende de tu perspectiva y de la felicidad interna que haya dentro de ti. Yo la he conocido, y quiero que la felicidad vuelva a consumirte para poder bailar con ella de nuevo.

Quiero que me vuelva a hablar de sueños ambiciosos, que te devuelva la pasión, que te haga reír a carcajadas, que se ponga a cantar cuando no viene a cuento.

 Quiero que vuelva para que relaje ese entrecejo y arrugue tus mejillas, que te haga recuperar la fe en ti mismo y seas de los que siempre encuentra parking.

Quiero que vuelva para que le quites el polvo a tu Gibson y vuelvas a ser “The man on fire”.
Ha llegado el momento de volver a ser feliz.